Facial Coding. La cara como espejo del alma.

La afirmación de que “la cara es el espejo del alma” no puede ser más cierta. Desde hace años, en el mundo de la publicidad, muchos de los anuncios que han calado en los consumidores han pasado por no pocos “filtros” antes de ver la luz. El diseño de productos, la construcción de vehículos, la arquitectura e incluso la moda son sectores muy activos en este sentido.

Pero hablemos primero de Emociones. Nuestra situación emocional, muchas veces, se entrelaza con el estado de ánimo, el temperamento, la personalidad, la disposición o la movilidad. Lo que hace de nosotros seres únicos.

Estas emociones se manifiestan de distintas maneras, una muy potente tiene que ver con nuestras “expresiones faciales”.

“Nuestro rostro es capaz de realizar más de 10.000 expresiones únicas, de las cuales, tan sólo 7 de ellas son universales”

La tecnología utilizada para este tipo de análisis se conoce como “Facial Coding”. Se trata de un proceso que permite medir emociones humanas a través de las expresiones faciales.

Mediante un algoritmo se analizan los rasgos principales de la cara (cejas, boca, etc.), así como su movimiento, forma o textura para traducirlos en expresiones universales (felicidad, sorpresa, miedo, ira, asco, frustración o tristeza,).

Hablamos de una técnica poco invasiva, que se aplica mediante cámaras instaladas en ordenadores, tablets o teléfonos móviles. Un software es el responsable de la grabación y análisis de la reacción del usuario. Empresas como Imotions, Noldus o Safr ofrecen diferentes soluciones, algunas de ellas altamente especializadas.

Uno de los ámbitos de aplicación de esta tecnología en el que se aprecia un gran crecimiento, es Internet. Cada día, son más las empresas que antes, siquiera, de lanzar un nuevo site, un anuncio o un restyling de la web, recurren a esta técnica para evaluar aspectos como la propuesta visual, la navegabilidad o la usabilidad.

Si quieres descubrir a fondo esta tecnología, te recomendamos visitar facialcoding.com.

El uso combinado de esta técnica, junto a otras como, la Electroencefalografía (EEG), la Respuesta Galvánica de la Piel (GSR) o el Eye Tracking permite tener una radiografía perfecta de una propuesta online segmentada por perfiles de consumidores en distintos momentos de la navegación.

A través de una herramienta como Neuroweb, una empresa tiene la capacidad de conocer, medir y adaptar sus contenidos online sabiendo previamente cómo influirán en su visitante potencial. Esto se traduce en una mejora sustancial de las conversiones y ROI de una página web.